


Volvió mamá y que linda está muy bronceada, con ese color que solo da el mar, un color cobrizo maravilloso. Vino llena de hermosas sensaciones y experiencias para compartir con todos. Deslumbrada por las maravillosas playas de Brasil y por la atención que recibieron los pasajeros del barco, realmente me gustó mucho verla cuando llegó a casa con los ojos iluminados por tanta alegría, contando de las fiestas de gala a bordo, de la atención, de la belleza de los atardeceres en el mar (de amaneceres no habló, por lo que deduzco que durmió hasta tarde). Se merecía esto y muchísimo más.
Los días que estuvo en el viaje fueron perfectos sin lluvias ni tormentas, solo algunas lloviznas a la noche., obviamente que ya está pensando en cuando volverá, y estoy casi segura que no será esta su ultima travesía maritima. Te recontra re quiero mami, y me alegra mucho tu felicidad!.




